Historia de las regatas de traineras

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Historia de las regatas de traineras2017-01-12T15:04:14+00:00

HISTORIA DE LAS REGATAS DE TRAINERAS

Las regatas de traineras son un deporte de gran tradición marinera en el Cantábrico, se practica con embarcaciones de banco fijo, de 12 metros de eslora, 1,72 de manga y un peso mínimo de 200 kilos, cuya tripulación está compuesta por trece remeros más el patrón. Las regatas de traineras surgen de un modo de vida concreto: el entorno de la pesca en mar abierto. Las embarcaciones precisaban de individuos fuertes y resistentes, capaces de mantener la boga, durante horas, hasta llegar a los caladeros y, una vez recogida la pesca, tornar a puerto, cargados ya toda marcha, para efectuar la subasta. La tradición de este deporte proviene de la pugna que antiguamente mantenían los pescadores por llegar los primeros a tierra a bordo de su embarcación o traína, para vender la mayor cantidad de pescado al mejor precio el pescado capturado, lo cual dio lugar a disputas entre las cuadrillas.

Historia de la regatasJuntamente con la actividad de la pesca, existía otro que hacer diario que es considerado también como precedente de la competición remera: el atoaje. En puertos de difícil acceso, como los de Bilbo y Pasaia, los grandes veleros eran remolcados hasta su interior por hombres que utilizaban traineras. Tras avistarse desde la atalaya los barcos que se dirigían al puerto, las traineras recorrían grandes trayectos en dura lucha, con el fin de hacerse con el excelente salario pagado por aquel trabajo. Del mismo modo que ocurriera con la actividad pesquera, el atoaje dio origen a desafíos de traineras.

En Pasaia, a mediados del siglo XIX había tres traineras que se dedicaban a la actividad del atoaje, dos de San Juan y una de San Pedro, y en 1854, con motivo de las Fiestas de San Juán se celebró una regata, siendo vencedora la trainera Sanpedrotarra. Con el tiempo el motor sustituyó en las lanchas a la fuerza del hombre. Pero durante los años siguientes, el mundo de las regatas continuó vinculado a la pesca. Los profesionales del sector formaban las mejores tripulaciones del litoral. Y aún hoy, con la incorporación de atletas de todo tipo, los remeros se encuadran en clubes formados en villas de larga tradición pesquera. La competición tiene lugar durante los meses de verano, siendo la regata de más renombre la Bandera de la Concha, que se celebra en San Sebastián los dos primeros domingos de septiembre.

Las Regatas de La Concha de Donostia fueron organizadas por primera vez en el año 1879 como un elemento más del programa de festejos veraniego de San Sebastian. Se utilizaron para ello traineras de pesca que hasta entonces venían enfrentándose entre sí, en desafíos con dinero por medio, para dirimir su superioridad. El éxito de público que acudió aquel domingo de septiembre a presenciar la victoria de la trainera “Avante” animó al Ayuntamiento donostiarra a incluir las regatas en los programas de los años siguientes. Con la excepción de algunos años de principio de siglo y durante la guerra civil las regatas han venido celebrándose ininterrumpidamente hasta nuestros días.

130 años de tradición han hecho de las Regatas de Traineras de La Concha el espectáculo del año deportivo en Euskal Herria. Ningún otro es capaz de atraer esa enorme multitud que se apiña en Urgull, Igeldo, el Paseo Nuevo, el Muelle y en la Isla, sobre las playas y en embarcaciones de todo tipo, cuando llegan los dos primeros domingos de septiembre, y ello aunque la televisión acerque las imágenes a todos los hogares retransmitiendo las pruebas.